Los maestros Herbert y José Cáceres realizando Oi Tsuki con Nakadaka Ken durante su viaje a Japón (1985).
Las principales técnicas utilizadas en Karate Dō son los llamados Atemi o golpes. Estos pueden darse con diversas partes de nuestra anatomía; desde los pies, pasando por los brazos, hasta la cabeza. Naturalmente, las partes más empleadas en nuestro Arte Marcial para golpear y cómo no, para defender son las manos, y este artículo se centrará en ellas. Concretamente, en las diversas armas que forman parte de nuestras extremidades.
Las manos están formadas por huesos; 14 falanges en cada mano que forman los dedos, 5 huesos en el metacarpo y 8 pequeños huesos que forman la muñeca, que a su vez está conectada con el antebrazo a través del cúbito y el radio. Además de todo esto, las manos las completan músculos, ligamentos y nervios que permiten su movilidad.
Gracias a tan compleja y completa herramienta, en Karate podemos realizar un gran número de golpes y bloqueos, sin olvidar otras técnicas marciales como son las luxaciones (Kansetsu Waza), las proyecciones (Nage Waza), las inmovilizaciones (Osaekomi Waza) y las estrangulaciones (Shime Waza). Según coloquemos pues nuestras manos (te) podremos obtener un arma diferente que nos permitirá golpear o defender de un modo distinto, pudiendo atacar a partes blandas o duras, más sensibles o menos delicadas.
Desde los mismos dedos, pasando por el puño cerrado de diversas maneras, hasta la palma de la mano, las armas que tenemos en esta parte de nuestra anatomía podemos verlas en las excelentes ilustraciones que la artista gráfica y karateka del Club Herbert,Mariángel de la Cueva, ha tenido a bien realizar para todos nosotros:
Seiken
Nakadaka Ken
Ippon Ken
Nihon Ken
Tettsui
Ura Tettsui
Uraken
Nukite
Ippon Nukite
Nihon Nukite
Shuto
Seryuto
Haito
Teisho
Haisho/Haishu
Hiraken
Oyayubi
Hirabasami
Kumade
Washide
Boshiken
Keito
Koken/Kakuto
Además de las zonas de golpeo propiamente de la mano que acabamos de ver, hay otras áreas pertenecientes al resto del brazo que para completar este artículo las enumeraremos a continuación:
Kote
Ude/Haiwan
Empi
Kata
El uso de la mayoría de estas armas podemos verlo en la entrada dedicada a los golpes indirectos y también en la de los Tsuki Waza.
No hay clase sin calentamiento previo que, como es sabido, ayuda al trabajo técnico, al acondicionamiento físico y a prevenir lesiones, entre otras cosas.
El calentamiento se puede hacer de infinidad de formas, como podemos ver en el apartado de Acondicionamiento Físico en este blog, pero en esta ocasión vamos a centrarnos en una de las formas más entretenidas de llevarlo a cabo: los juegos.
Existen innumerables juegos que nos pueden servir en el tatami para calentar el cuerpo, preparar las articulaciones y músculos, trabajar los sentidos y mejorar cualidades como son los reflejos, la velocidad, la coordinación o el equilibrio, entre otras muchas. En esta entrada propondremos una decena de dichos juegos que seguro ayudarán a lo aquí expuesto a la par que entretendrán a los alumnos antes de comenzar la parte técnica de la clase. Todos los juegos que veremos se realizarán en grupos, tríos o al menos en parejas. Los hay en los que se hará uso de material (conos, pelotas, prendas...) y también en los que esto no será necesario.
Existen juegos pensados para niños, otros para adultos y los hay para todas las edades.
Veamos los juegos que aparecen en el siguiente vídeo:
1. El Pollito Japonés.
Basado en el clásico juego infantil “El Pollito Inglés”: aquí los niños avanzarán hasta la pared donde el que canta la frase intentará verlos moverse cuando se vuelva. Los jugadores se desplazarán haciendo técnicas de Karate antes de aquél que se gire.
2. Los Leones.
Uno comienza siendo el león y su misión será convertir al resto en leones al tocarlo, haciendo que se unan a su equipo hasta que no quede ninguno por convertir. Los leones andarán en cuadrupedia, mientras los que huyen lo hacen a pie.
3. Los Círculos.
Variante del célebre juego de las sillas, pero en el tatami y con círculos hechos con los cintos.
4. El Pañuelito.
Otro juego clásico. El árbitro dice un número, y los jugadores que lo tengan (previa numeración en cada equipo) saldrán a por el “pañuelito”. Si lo coge, el componente del equipo opuesto tendrá que pillarlo antes de que aquél llegue hasta donde se encuentra su equipo. Si hace el amago y no lo coge, el contrario no podrá pasar la línea, pues supondría dar un punto al otro equipo.
5. “Pañuelito” Evolucionado.
Igualmente al anterior juego, el árbitro dice un número, y al llegar a la altura de los conos que previamente están en el suelo, los jugadores obedecerán las órdenes dadas por el árbitro (bocabajo, hacer un fondo, en cuclillas...). Finalmente éste dirá el color del cono que se tiene que coger antes de correr hacia su equipo. El contrario intentará cogerlo antes de que llegue a su línea para lograr el punto.
6. Tres (o Cuatro) en Raya.
Dos equipos jugarán al tres en raya corriendo al lado opuesto para coger las piezas. El diagrama puede hacerse con aros o cintos, y se puede jugar también haciendo cuatro en raya.
7. Piedra, Papel, Tijeras.
El que gane cogerá del suelo el palo acolchado para golpear al otro mientras ambos están en seiza o sentados. El otro intentará esquivar el inofensivo golpe.
8. El Objeto que Cae.
Un compañero deja caer algo (un pao, una guantilla, una manopla, etc.) mientras el otro lo golpea con una técnica de puño o de pierna.
9. Kumite con un Pie en el Aro.
Ambos karatekas mantendrán un pie dentro del aro o círculo hecho con un cinturón, mientras hacen combate con el mayor control posible. Existe la posibilidad de variantes.
10. Barrer las Manos.
En plancha un compañero intenta derribar al otro barriendo sus manos. ¡Cuidado con hacer daño en los codos dando un manotazo!
A continuación, el vídeo de estos diez juegos, algunos ideados por el instructor Javier Juliá.
Hiruma Sensei realizando Uraken Uchi al maestro Herbert durante el Bunkai de Heian Sandan.
Conocemos como Uchi Waza a los golpes indirectos de puño, mano abierta, codos e incluso antebrazos, cabeza y hombros. A estos Atemi también se les conoce como golpes circulares por la trayectoria que suelen describir, aunque también incluimos golpes “en corto” o Ate Waza. Se ejecutan con diversas partes de la mano -tanto cerrada como abierta-, y como ya se ha dicho, con otras zonas de las extremidades superiores e incluso con la cabeza.
Los golpes indirectos son un tipo de técnicas muy efectivas por su contundencia, especialmente los realizados con los codos, aunque existen otras partes cuyo resultado es también decisivo. Es quizás el grupo técnico de golpeo más numeroso que existe (más que los directos y las patadas). Aun tratándose de técnicas indirectas, hay algunas cuya trayectoria puede considerarse prácticamente rectilínea, pero por su naturaleza se incluyen en este grupo. Es el caso del Seryuto Uchi.
A continuación veremos una lista de golpes indirectos protagonizados por todas las partes que componen las extremidades superiores y la cabeza, comprendiendo que podrían incluirse algunos más según al budoka o al profesor al que le preguntáramos.
Clasificación de Uchi Waza:
Mawashi Tsuki (golpe circular con el puño)
Mawashi Tsuki Ate o Furi Uchi (circular con el puño en corto)
Suingu Tsuki (golpe en swing)
Soto Tettsui Uchi (golpe desde el exterior con puño de martillo)
Yoko Tettsui Uchi (golpe desde el interior con puño de martillo)
Otoshi Tettsui Uchi (golpe descendente con puño de martillo)
Oyayubi Uchi (golpe con el nudillo del pulgar)
Ura Tettsui Uchi (golpe con el revés del puño de martillo)
Uraken Uchi (golpe con el revés del puño <kentos>)
Shita Uchi o Shita Tsuki (gancho, uppercut)
Keito Uchi (golpe con la base del pulgar)
Kagi Tsuki (golpe en garfio)
Age Tsuki (golpe ascendente con el revés del puño <kentos>)
Naname Tsuki o Ushiro Tsuki (golpe de puño hacia atrás)
Hasami Tsuki (golpe de puño en tijera)
Hasami Tettsui Tsuki (golpe en tijera con puños de martillo)
Morote Ura Tsuki (golpe doble con el revés de los puños)
Hojo Oshi (golpe con el nudillo del meñique reforzado con la otra mano)
Soto Shuto Uchi (golpe exterior con el canto externo de la mano)
Yoko Shuto Uchi (golpe lateral con el canto externo de la mano)
Otoshi Shuto Uchi (golpe descendente con el canto externo de la mano)
Haito Uchi (golpe con el canto interno de la mano)
Seryuto Uchi (golpe con la parte inferior del canto de la mano)
Morote Seryuto Uchi (doble golpe con bordes inferiores del canto de la mano)
Teisho Uchi (golpe circular con la base de la palma)
Hirate Uchi o Barate Uchi (golpe circular con la palma completa)
Haisho Uchi o Haishu Uchi (golpe con el revés de la mano)
Kumade Uchi o Kumade Tsuki (golpe con la mano en "garra de oso”)
Hirabasami Uchi (golpe con la mano en tijera)
Washide Uchi (golpe con los dedos en forma de "pico de águila")
Boshi Ken (golpe con la punta del pulgar)
Koken Uchi o Kakuto Uchi (golpe con la muñeca doblada)
Kote Uchi (golpe circular con la muñeca)
Ude Uchi o Haiwan Ude Uchi (golpe circular con el antebrazo)
Mae Empi o Tate Empi Uchi (golpe ascendente con el codo)
Yoko Empi Uchi (golpe lateral con el codo)
Mawashi Empi Uchi (golpe circular con el codo)
Ushiro Empi Uchi (golpe con el codo hacia atrás)
Otoshi Empi Uchi (golpe descendente con el codo)
Otoshi Mawashi Empi Uchi (circular descendente con el codo)
Ushiro Mawashi Empi Uchi (circular ascendente hacia atrás con el codo)
Kata Uchi (golpe con el hombro)
Atama Uchi (golpe con la cabeza)
Aclaraciones:
a) En otras entradas dedicadas a los golpes en corto (Ate Waza) vemos algunas de estas técnicas indirectas. De hecho, existen Atemi de trayectoria rectilínea que, como ya se ha apuntado más arriba, se incluyen en el apartado de Uchi Waza y no en el de Tsuki Waza, a pesar de su posible ambigüedad.
b) Hay Atemi de la lista que según su trayectoria podemos ampliar su nomenclatura colocando la correspondiente partícula delante del nombre, pero que por no extender la enumeración, los he reducido. Ejemplos:Uraken Uchi (Mae, Yoko),Ude Uchi (Soto, Yoko) o Atama Uchi (Mae, Ushiro, Yoko). Igualmente, a la mayoría de las técnicas citadas en la lista se les puede añadir el término Gyaku cuando la realicemos con el brazo contrario al pie adelantado. Ejemplo: (Gyaku) Otoshi Mawashi Empi Uchi (39).
c) Como comento en la entrada dedicada a los golpes de puño (Tsuki Waza), he querido incluir un Atemi circular que en boxeo se conoce como Swing, llamándole Suingu Tsuki (3) en traducción directa de esa palabra anglosajona.
d) Aunque existen ciertos matices en su ejecución, en disciplinas como el Aikido, el Soto Shuto Uchi (19) es conocido como Yokomen Uchi y el Otoshi Shuto Uchi (21) como Shomen Uchi. Ambos nombres procedentes del Kenjutsu.
e) Similar a Kumade Uchi (28) puede resultarnos Yubi Hasami (pellizco con los dedos), adoptando una forma parecida a una garra con los cuatro dedos principales. Esta última no está incluida en el listado por no tratarse de un golpe propiamente dicho.
f) En ciertas escuelas diferencian entre Mae Empi Uchi y Tate Empi Uchi (34), siendo el primero un golpe frontal hacia adelante con el codo y el segundo, ascendente. En nuestro caso no contemplamos el primero por carecer prácticamente de trayectoria, llamando a la técnica Mae Empi Uchi.
g) En la entrada dedicada a los Tsuki Waza pudimos ver Atemitanto directos como indirectos (algunos abordados en esta entrada), pero que siempre están ejecutados con el puño básico o Seiken.
h) Como es natural, en otras Artes Marciales japonesas encontramos muchos de estos golpes, y la mayoría de ellos comparten nomenclatura.
A continuación puede verse un vídeo en el que aparecen todos los Uchi Waza enumerados en la lista anterior y en ese mismo orden.
Raúl Cabral.
Agradecimientos: Ana Salazar (grabación) y Javier Juliá (Uke).
En el año 1938 fue publicado el libro “Karate Do Taikan” donde salían a la luz las 20 Máximas del maestro Gichin Funakoshi, fundador del Karate moderno y primer exponente del estilo Shotokan, escuela madre del estilo Shōtōkāi, que más tarde fundara el maestro Egami.
Como quiera que el Karate Do es ante todo un Arte Marcial; como tal es y debe ser una guía para todos los practicantes que se acerquen a él. Un modelo ético y moral que ayude a encauzar la vida de cualquier karateka.
Funakoshi Sensei -coetáneo de maestros tan conocidos e influyentes como Jigoro Kano, fundador del Judo, y Morihei Ueshiba, que lo fue del Aikido- cambió la idea del Jutsu (Karate Jutsu) por el ideograma Dō, que significa "senda o camino", con el ánimo de profundizar más en los aspectos internos de su Arte Marcial. Budo frente a Bujutsu. Arte Marcial frente a sistema de combate.
Con todo, Funakoshi dejó escritas las 20 Máximas que resumían la citada guía marcial y ética de modo que pudiera resumir su filosofía de vida. Estas son:
1. Karate wa rei ni hajimari, rei ni owaru koto wo wasuruna.
"El Karate empieza y termina con ‘Rei' " (Saludo - Cortesía).
Que hace mención al respeto que el karateka debe tener con y para el prójimo.
2.Karate ni sente nashi.
2º Precepto
"En Karate no existe el primer ataque ni la primera ofensa."
El Karate Do es un Arte Marcial defensivo, lo cual no quiere decir que no exista la anticipación (Sen Sen No Sen).
3.Karate wa gi no tasuke.
"El Karate debe estar del lado de la justicia."
Uno de los más importantes preceptos. No confundir lo justo con lo legal.
4. Mazu jiko wo shire, shikoshite tao wo shire. "Antes de intentar conocer a los demás, conócete a ti mismo."
A veces nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos.
5. Gijutsu yori shinjutsu. "El espíritu es más importante que la técnica."
Como solía decir el maestro Herbert en sus clases: “La técnica vence a la fuerza. El espíritu vence a la técnica". Funakoshi vuelve a dar más importancia a lo interno que a lo externo. A la fuerza interior que a la fuerza puramente física.
6. Kokoro wa hanatan koto wo yosu. "Siempre se debe liberar la mente.”
Mantener nuestra mente dentro de estrechos confines puede ser un hábito preciso para principiantes, pero llega un momento en el que debemos explorar nuestro potencial elevándonos a un nuevo nivel.
7. Wazawai wa getai ni shozu. "Los accidentes nacen del descuido."
Si no hay negligencia, probablemente no haya nada que lamentar.
8. Dojo no mino karate to omou na. "El Karate no sólo se practica dentro del Dōjō."
Es por esto que no se trata de un simple sistema de combate más o menos efectivo. Hablamos de Budo, de un Arte Marcial completo que nos debe ayudar a formarnos dentro y fuera del tatami.
Esto es algo que muchos, por no decir la mayoría de practicantes, no logran entender. Se trata de un aprendizaje de por vida. Nunca se acaba, y nunca debiéramos abandonar, cosa que suele ocurrir frecuentemente.
10. Ara-yuru mono o karate-ka seyo, se soko ni myo-mi ari. "Al incluir el Karate en la vida diaria, es posible tratar los problemas con el espíritu del Karate."
El maestro Funakoshi era conocido por resolver los problemas de sus convecinos solo con la palabra y la razón.
11. Karate wa yu no goto shi taezu netsudo wo ataezareba moto no mizu ni kaeru. "El Karate es como el agua hirviendo; si no la mantienes al fuego, se enfría."
Que no viene más que a confirmar el 9º principio.
12. Katsu kangae wa motsu na makenu kangae wa hitsuyo. "No pienses en ganar. Piensa más bien en no perder."
Muchas veces, los mejores combates se entablan cuando olvidamos la idea de ganar a toda costa, pero damos lo mejor de nosotros mismos en dicha lucha.
13. Tekki ni yotte tenka seyo.
"Adáptate en función de tu adversario, conócelo y aprovecha sus errores.”
El ser humano sobrevive por la adaptación al medio y a los contratiempos. La estrategia y la táctica en el combate son fundamentales. La resiliencia es imperativa.
14. Tatta kai wa kyo-jitsu no soju ikan ni ari.
"La victoria depende de la habilidad de distinguir cuáles son los puntos vulnerables y cuáles los invulnerables" (de sí mismo y del oponente).
Como el anterior principio, este precepto trata de la actitud mental en batalla.
15. Hito no te ashi wo ken to omoe.
"Piensa en las manos y los pies como si fuesen espadas."
El maestro Egami también repetía este precepto habitualmente, dándole la importancia que merecen los ataques del oponente cuando son reales.
16. Danshi mon wo izureba hyakuman no tekki ari.
"Al salir de casa piensa que un millón de enemigos te esperan."
Como solemos decir en el tatami: hay que estar alerta (estar en Yoi).
17. Kamae wa shoshinsha ni ato wa shizentai. "Las posiciones son para los principiantes, después las posturas naturales."
Aunque, como acostumbraba a decir el maestro Herbert, debemos volver siempre a la base, refiriéndose al Kihon, a la técnica básica; al final, "la esencia del Karate es la naturalidad", como postulaba Egami Sensei.
18. Kata wa tadashiku jissen wa bettsu mono. "El Kata es una forma de entrenamiento; un combate real es una circunstancia totalmente diferente."
Nunca debemos confundir el entrenamiento técnico en el Dōjō con la vida real. A colación con este principio podemos recordar el dicho que sugiere que tengamos precaución con lo que creemos que podemos hacer porque quizá no seamos capaces de hacerlo.
19. Chikara no kyojaku, karada no shinshuku, waza no kankyu wo wasuruna. "Nunca olvides: la correcta aplicación de la fuerza; la contracción y relajación del cuerpo; la velocidad en las técnicas.”
Aquí se alude a la importancia de la flexibilidad en los métodos de combate. La aplicación de lo expuesto en esta máxima deberá variar en relación con el empleo que el adversario haga de las técnicas. Emplear y retirar la potencia, extender y contraer el cuerpo, ejecutar las técnicas rápida y lentamente son elementos del combate real que deben comprenderse para evitar la derrota.
20. Tsune ni shinen kufu seyo. "Intenta siempre aplicar correctamente todo lo que has aprendido.”
Este es un buen consejo sobre todo lo anteriormente expuesto, que nos indica que el practicante debe ser continuamente consciente, diligente y hábil, evitando caer en la soberbia o la pereza, ya que estos defectos lastran nuestro avance.
Estas máximas que Funakoshi nos regala no deben aplicarse exclusivamente al Karate Dō y al entrenamiento diario, sino a nuestra vida, a la experiencia y a nuestras relaciones sociales.
Ya vimos en apartados anteriores en referencia al trabajo de Bunkaien grupo, tanto con Katas básicos como superiores, la aplicación de los Katas de esta manera. Ahora es el momento de tratar el Kata Chintei, una interesante “forma” muy asequible para todos los karatekas. Chinteio Chinte (“mano extraña”) es un Kata procedente de China, que entró por Okinawa hasta llegar a Japón, y que fue enseñada por Matsumura al maestro de Funakoshi, Itosu Sensei. De ahí fue pasando de maestros a alumnos hasta nuestros días.
El Kata Chintei se caracteriza por el empleo repetidas veces del Tate Tsuki, del Nihon Nukite y de ciertos movimientos circulares. También es característico la búsqueda de puntos vitales y la retención del cuerpo del oponente con la otra mano procurando hacer más efectivo el golpe de puño o codo.
Como en entradas anteriores, repetiré el sistema de trabajo del llamado Gruppu No Bunkai -creado en el Club Herbert- a modo de recordatorio, y a continuación veremos el vídeo de esta aplicación en grupo.
El Gruppu No Bunkai consiste en, tras decidir la parte de Kata a realizar, colocarse en grupo del siguiente modo: uno irá en el centro, otros dos se pondrán a derecha e izquierda de él, y según el Kata a ejecutar, podrá haber uno detrás e inclusive otro delante. Cada uno se le llamará de una forma. Veamos; Hidari (izquierda), Migi (derecha), Ushiro (detrás) y Mae (delante), de modo que a las órdenes a las que se responderá en el trabajo quedarán así:
>Kata- todo el grupo realizará simultáneamente el fragmento de Kata elegido.
>Hidari- el compañero de la izquierda atacará al central para que éste defienda y realice el contraataque del Kata en cuestión.
>Migi- el de la derecha será ahora quien ataque al del centro con las técnicas del Kata.
>Ushiro- en el caso de haber un ataque desde atrás, como en Heian Nidan, será este elemento el que ejecute la técnica correspondiente desde la espalda del central.
>Mae- la persona más adelantada se volverá inmediatamente oiga la orden, atacando con Atemi o agarre mientras el del centro repele dicho ataque.
En el vídeo que ilustra esta entrada podemos apreciar un total de ocho interacciones con los dos atacantes (cuatro con cada uno, primero siempre el del lado derecho del que se encuentra en el centroy luego el de su lado izquierdo o Hidari). El Kata lo hemos dividido en cuatro partes, de modo que tras ver en la ventana inferior la porción de Chintei de forma individual, observamos las diferentes aplicaciones de dicho Kata con ambos compañeros (Migi: Javier Juliá. Hidari: Gabriel Tena).
Mi agradecimiento, como siempre, a mis alumnos por su excelente trabajo tanto delante de la cámara, como detrás (Ana Salazar y Juan Antonio Arrans).
El maestro Herbert realizando Kokutsu Dachi a inicios de los años 90.
Coincidiendo con el 81º cumpleaños del maestro Herbert (3-4-2024), publicamos aquí una interesante entrada dedicada a las posiciones de nuestro Arte Marcial, ilustrada con un vídeo inédito del Sensei, recuperado no hace mucho y editado recientemente. Aprovecho la ocasión para felicitar desde aquí a nuestro querido maestro.
Con el término Tachi Waza (o Dachi Waza) conocemos a las denominadas posiciones en Karate Dō y en otras disciplinas marciales. Son algo absolutamente fundamental en la realización de cada técnica de nuestro arte, ya sean bloqueos, patadas o golpes realizados con las extremidades superiores y desde luego, luxaciones y proyecciones. Como solía decir el maestro Herbert, "el Karate se hace de la cintura para abajo. El tren superior es fácil de corregir.” Aunque, todos lo entendíamos como un simplismo para explicar la importancia de una buena posición, creo que tenía mucha razón.
Para llevar a cabo cualquiera de estas técnicas es imprescindible tener una forma correcta y un equilibrio corporal adecuado, y para ello las posiciones a adoptar con nuestro tren inferior deben ser también correctas. Todas las Tachi Waza (Shisei en disciplinas como el Judo) deben permitir la movilidad del cuerpo en cualquier momento, manteniéndolo firme pero relajado (especialmente en la ejecución de técnicas enérgicas), sin tensiones superfluas y sin forzar en exceso nuestras articulaciones.
En tiempos anteriores, especialmente en nuestra escuela Shōtōkāi, solíamos bajar las posiciones más que en otros estilos. Desde hace ya años, procuramos -de manera preventiva- no formar ángulos agudos en las articulaciones que soportan carga, es decir, en las rodillas. Por otro lado, el tronco lo mantendremos vertical (perpendicular al suelo) en cada posición que realicemos, y la cadera la colocaremos de manera adecuada según la técnica a ejecutar. En Shōtōkāi concretamente trabajamos a favor de la técnica (Yun Kaiten).
En el vídeo que vemos bajo estas líneas, podemos observar a Herbert Sensei realizando las principales Tachi Waza (tanto naturales o Shizen Tai como básicas) que se hacen en Karate Dō. Se trata de una grabación inédita del año 2001 que creo interesante compartir con todos.
Las posiciones en cuestión que aparecen -por orden- son:
1. Heisoku Dachi (Shizen Tai).
2. Musubi Dachi (Shizen Tai).
3. Heiko Dachi (Shizen Tai).
4. Hachiji Dachi (Shizen Tai).
5. Uchi Hachiji Dachi (Shizen Tai).
6. Teiji Dachi (Shizen Tai).
7. Renoji Dachi (Shizen Tai).
8. O Dachi (Shizen Tai).
9. Sanchin Dachi.
10. Hangetsu Dachi.
11. Kiba Dachi.
12. Shiko Dachi.
13. Fudo Dachi.
14. Zenkutsu Dachi.
15. Kokutsu Dachi.
16. Neko Ashi Dachi.
17. Tsuru Ashi Dachi.
18. Kosa Dachi.
19. Kake Dachi.
Existen otras posiciones naturales (Shizen Tai)que no aparecen en la lista como es Moto Dachi, muy usada en Goshin Jutsu o en la aplicación de técnicas menos tradicionales de Karate, y posiciones empleadas en otras escuelas como Seishan Dachi, Tate Seishan Dachi o Sagiashi Dachi, pero que en nuestro estilo no son habituales.
Y a continuación, una breve felicitación a Herbert por parte de algunos de los actuales alumnos de la escuela.
Con el término Osaekomi Waza nos referimos al control por inmovilización de un oponente (conocido como Uke en Judo), de modo que quede decúbito supino (boca arriba) mientras ejercemos una presión con nuestro cuerpo sobre él, impidiendo que pueda levantarse mientras está inmovilizado.
Etimológicamente podríamos traducir dicho término como “técnicas de entrada hacia abajo” (osae: hacia abajo, komi: entrar, waza: técnica), pero coloquialmente lo traducimos a nuestro idioma como inmovilizaciones.
Al realizar este tipo de técnicas tan características del Judo, pero que se trabajan en otras Artes Marciales como el Brazilian Jiu Jitsu o el Goshin Jutsu (y por tanto en Karate), tenemos que tener en cuenta varios puntos importantes:
No debemos concentrar nuestras fuerzas solo en una parte del cuerpo del adversario, sino en todo o casi todo su cuerpo.
Tendremos que estar atentos a las reacciones de Uke para poder anticiparnos a sus movimientos.
Es imperativo usar la mayor parte de nuestra superficie durante las inmovilizaciones, incluyendo las piernas.
Siempre que queramos cambiar de una inmovilización a otra, procuraremos mantener el control de al menos dos de los tres puntos que una técnica de Osaekomi tiene. Hablamos del triángulo formado por hombros y cabeza sobre el suelo.
Por otro lado, cuando somos inmovilizados, si nuestra capacidad técnica y/o física no supera a la de nuestro atacante, intentaremos más de una forma de salida para librarnos de la inmovilización. Si nuestro oponente persiste en el ataque, procuraremos buscar su parte más débil e incluso aprovecharemos su fuerza para voltearlo.
En tanto en cuanto nosotros los karatekas y goshindokas no seguimos ni tenemos por qué seguir las normas y reglas del Judo, del Brazilian Jiu Jitsu o de cualquier deporte de contacto, debemos ser conscientes de que cuando realizamos Osaekomi Waza, existe la posibilidad de que tanto nuestro oponente como nosotros podemos golpear, morder, arañar, pellizcar o atacar a los ojos u otros puntos vulnerables cuando se trate de Defensa Personal real. Esto llevado al tatami con nuestros compañeros se hará con un absoluto control y respeto, pero sin olvidarnos nunca de dicha posibilidad.
Como quiera que las inmovilizaciones que nos interesan (y el modo de hacerlas) difieren en ocasiones de las contempladas por el Kodokan nipón (que es quien tiene la última palabra en el Judo mundial), deberemos adaptar las técnicas a una situación real.
La clasificación de los Osaekomi Waza que propongo quedaría tal que así:
Hon Kesa Gatame (inmovilización básica en bandolera)
Makura Kesa Gatame (inmovilización en bandolera en forma de almohada)
Kuzure Kesa Gatame(variante de la anterior)
Ne Kata Gatame (inmovilización controlando un hombro)
Otoshi Kata Gatame(inmovilización controlando un hombro paralelo a Uke)
Ushiro Kesa Gatame (inmovilización en bandolera invertida)
Yoko Shiho Gatame (inmovilización lateral con cuatro puntos de apoyo)
Tate Shiho Gatame (inmovilización sobre cuatro puntos de apoyo a horcajadas)
Kami Shiho Gatame (inmovilización invertida sobre cuatro puntos de apoyo)
Kuzure Kami Shiho Gatame (variante de la anterior)
Uki Gatame (inmovilización flotante)
Ura Gatame (inmovilización de espaldas)
-Aclaraciones:
a) Al igual que el Kodokan ha unificado las proyecciones Ippon Seoi Nage y Morote Seoi Nage en una sola -Seoi Nage-, la inmovilización Hon Kesa Gatame (1) la ha simplificado eliminando la partícula Hon (lit. raíz, base) del nombre completo. Nosotros la seguiremos usando.
b) Makura Kesa Gatame (2) es una variante de Hon Kesa Gatame (1)muy utilizable en la calle, donde puede haber un suelo irregular con objetos que pueden herirnos mientras estamos tumbados en él. En Defensa Personal Policial se emplea por encima de la forma más básica, recogiendo ambas piernas y colocando la planta del pie más alejado de Uke en el suelo.
c) En Judo no se usa la palabra Ne para nombrar a (Ne) Kata Gatame (4) por no hacerse nunca de pie, pero en Goshin Jutsu o Karate existen ambas versiones.
d) Como apunte, comentar que Tate Shiho Gatame (8) es conocido en Brazilian Jiu Jitsu con el nombre de “Montada” y Yoko Shiho Gatame como "Cien Kilos”.
e) En Kuzure Kami Shiho Gatame (10) las piernas suelen colocarse con ambas rodillas simétricas como en Kami Shiho Gatame (9), aunque también pueden ponerse de otras formas que proporcionen base suficiente como se aprecia en las imágenes.
f) Uki Gatame (11) es unainmovilización híbrida que nace de la evolución de otras técnicas. Un ejemplo habitual es realizarla tras haber intentado ejecutar sin éxito un Ude Hishigi Juji Gatame como vemos en el vídeo.
g) Ura Gatame (12) es una inmovilización propia de Judo, pero que se antoja peligrosa y poco eficaz en Defensa Personal. Aún así, he querido agregarla por pura cultura marcial. Algo similar ocurre con la forma básica de ejecutar Kuzure Kesa Gatame (3),por lo que en las imágenes vemos otra variante controlando ambos brazos.
h) El Kodokan contempla cuatro grupos donde clasifican la totalidad de los Osaekomi Waza, esto es: grupo Kami, grupo Kesa, grupo Tate y grupo Yoko, pero nosotros las concentraremos en uno solo.
En el siguiente vídeo filmado por Ana Salazar y editado por mívemos, con la ayuda de mi Senpai Javier Juliá, las inmovilizaciones enumeradas más arriba y en ese mismo orden. Están realizadas de un modo más pedagógico que práctico, con la idea de que sean observadas, conocidas y comparadas unas con otras.
Reza el noveno principio de las 20 Máximas de Funakoshi: “el aprendizaje delKaratees para toda la vida” (Karate no shugyo wa issho de aru) o como me gusta decir a mí de manera más sucinta “el Karate es para toda la vida”.
Este precepto, tan simple y claro, se me antoja el menos seguido de cuantos promovió el fundador de nuestro Arte.
Todos los que llevamos años tanto en la enseñanza como entre el alumnado hemos visto entrar y salir de nuestro Dōjō a decenas y decenas de karatekas que, por un motivo u otro, han decidido abandonar la práctica. Unos porque se dan cuenta de que no les llena lo suficiente, otros por incompatibilidades con sus compromisos personales, algunos por los estudios o por el trabajo y hasta los hay que simplemente deciden cambiar de disciplina.
Lo cierto es que, por una cosa o por otra, la mayoría... la inmensa mayoría de hecho, dejan de hacer Karate Dō o el Arte Marcial que decidieron practicar en algún momento de su vida para no volver jamás. Y es que, como decía al principio de este escrito “el Karate es para toda la vida”, pero muchos no llegan a darse cuenta.
Las Artes Marciales son en realidad muy selectivas.
“Muchos son los llamados, pero pocos los elegidos” suele decirme mi maestro de Goshin y buen amigoEduardo Pardo Sensei. Y así es; de niño muchas personas comienzan a recibir clases de Karate (o Judo, Taekwondo, Aikido o cualquier otro Arte Marcial), para pasados unos meses o años abandonar al maestro y dejar las clases. Los hay también que inician su andadura por este mundo marcial tras la adolescencia e incluso en la edad adulta, pero tarde o temprano llega el desánimo y la apatía e inevitablemente el abandono.
Las crisis en la vida de un karateka.
Se dice que existen diferentes momentos de crisis según el cinto que se ostenta en cada momento. Podríamos colocar el blanco como el primer escalón; es el momento en el que se empieza y en el que muchos se dan cuenta de que eso no es para ellos.
Otro momento difícil suele venir con la llegada del cinto verde. Es un grado en el que ya se sabe algo, y aunque la disciplina les ha llenado y satisfecho en cierta medida, puede no haber sido lo suficiente.
La obtención del cinturón negro (Kuro Obi) es para bastantes practicantes el momento de pensar que ha llegado la hora de dejar la actividad, pero aunque se suele decir que “el cinto negro es un blanco que no se rindió”, en muchas ocasiones es aquí donde se abandona definitivamente. Esto ocurre especialmente cuando se toma el Kuro Obi como fin último y no como un paso más del camino (Dō).
Hay alumnos y hay budokas.
Yo he conocido y entrenado con miles de karatekas y artistas marciales de otras disciplinas que, tarde o temprano han desaparecido del tatami. Algunos, grandes técnicos y/o competidores con buenos palmarés, pero que en cuanto la fase deportiva de su Arte Marcial ha acabado, su compromiso con el “deporte” que practicaban también lo ha hecho.
Un maestro de Karate me dijo una vez que él tenía alumnos que le ayudaban a tener discípulos, entendiendo alumnos como “clientes”. Y parece que el tiempo le ha dado la razón. Definitivamente, no todos los alumnos se implican de igual manera. No todos los alumnos experimentan la misma entrega y es que, como expresa un viejo dicho “cuando el alumno está preparado, llega el maestro” (y no todos llegan a estarlo).
El compromiso de las Artes Marciales.
Las Artes Marciales son duras, y no solo físicamente. Son ante todo, compromiso. Y este extremo es el que no suele estar dispuesto todo el mundo a afrontar.
El Karate es compromiso con la disciplina en sí, pero también con el club al que perteneces (no olvidemos que un Dōjō o un club de Artes Marciales no es un simple gimnasio donde uno va a ponerse en forma sin más). Es compromiso con tus compañeros, con el grado que ostentas y desde luego es compromiso con tu maestro, quien probablemente ha dado de sí todo lo que estaba en su mano para transmitir sus conocimientos y motivar a sus alumnos.
Mi compromiso con el Karate Dō y con las Artes Marciales.
Primero de marzo de 2024: se cumplen 42 años de práctica de Karate Dō Shōtōkāi en la escuela del maestro Herbert. Desde aquel lunes de la primavera de 1982 en el cual comencé mi andadura por el mundo de este gran Arte Marcial, mi compromiso con el Karate en particular, y más adelante con las Artes Marciales en general ha sido firme y constante.
Después de más de media docena de intervenciones quirúrgicas para poder seguir con mi práctica diaria (en unos días vuelvo a entrar en quirófano), y de decenas de lesiones (unas curadas y otras crónicas), aquí sigo intentando aprender de mis compañeros, alumnos y maestros de otras disciplinas como el Judo, el Aikidō, el Goshin Jutsu o el Tai Jitsu para incorporar tales conocimientos a mi Karate.
Definitivamente, el compromiso con las Artes Marciales es necesario para cualquier budoka.
Con el maestro Cáceres y algunos de mis alumnos en mi 42º aniversario (1-3-2024).