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domingo, 5 de abril de 2026

El Kime. La Concentración de la Energía.

Herbert realizando Mae Geri Jodan



El Kime en Karate Dō  y en tantas otras disciplinas niponas no es más que la concentración de nuestra energía en un punto concreto a la hora de golpear, aunque también se aplica en bloqueos, luxaciones y agarres como ocurre en Aikido, Tai Jitsu o Goshin Jutsu, sin ir más lejos.


El maestro Herbert, en su Dōjō de Sevilla, siempre nos insistía en la importancia y necesidad de aplicar Kime en cada Atemi que ejecutáramos. Un golpe sin Kime no puede tener efectividad. En el siguiente artículo sobre el Kime se expone y analiza su auténtico significado y el por qué debemos tenerlo siempre presente en nuestra práctica.







El Kime


“No Kime, no Karate” (“Sin Kime no hay Karate”).


Esta frase emblemática del maestro Hiroshi Shirai, uno de los más grandes exponentes del Karate tradicional Shotokan, resume una profunda verdad del arte marcial: el Kime (決め) —la concentración total de energía, intención y técnica en un punto específico— es la esencia del Karate.


¿Qué significa Kime?


Kime proviene del verbo japonés kimeru, que significa “decidir” o “determinar”. En el contexto del Karate, se refiere a la ejecución con máxima eficacia y precisión en el momento del impacto, canalizando todo el poder del cuerpo, la mente y el espíritu en un solo instante. 


El Kime implica:


1. Dirección exacta.

2. Firmeza.

3. Control.

4. Intención decisiva.


El mensaje de Shirai.


Sensei Shirai enfatizaba que sin esta cualidad no hay Karate auténtico. Un movimiento sin Kime es vacío, sin propósito ni efectividad real. Practicar técnicas sin desarrollar Kime es como practicar un baile bonito, pero sin alma marcial ni valor combativo.


Aplicación del Kime.


En Kihon (técnicas básicas): cada golpe, bloqueo o patada debe terminar con Kime.

En Kata: los movimientos deben fluir con explosiones de Kime en los puntos clave.

En Kumite: aunque el control es esencial, el Kime permite que la técnica sea precisa y decisiva, como si fuera real.


Reflexión para el karateka:


Entrenar el Kime es entrenar la mente, el cuerpo y la voluntad.

Sin Kime no hay concentración, sin concentración no hay precisión y sin precisión no hay verdadero Karate.


A continuación, y para ilustrar este artículo sobre el Kime, podemos ver un vídeo en el que los maestros Herbert A. Hooykaas, Antonio Mínguez, Alain Le Hetet, Fred Royers y un humilde servidor aplicamos Kime en varios ejercicios, en rompimientos y en trabajos de Kumite.


Raúl Cabral.

  

Bibliografía: karateyalgomas.com

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