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lunes, 22 de junio de 2009

La Etiqueta en el Dojo de Karate Do.


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La Etiqueta es una parte extremadamente importante en Karate-Do. Son reglas de comportamiento diseñadas para ayudar al propio funcionamiento del Dojo. Podríamos decir que la etiqueta es fundamental para poder iniciarse de una forma correcta en la práctica del Karate-Do.
Muchas de estas normas son de sentido común, muchas son simples buenos modales. Sus reglas básicas provienen del formal y gran estilizado sistema del Budo Japonés, modeladas de las tradiciones japonesas, cuna del Karate-Do moderno.
Dicho de una manera más simple, la etiqueta de Karate-Do se basa en el comportamiento ejemplar del practicante, respeto hacia la escuela, el maestro, los estudiantes, el Dojo, e incluso podríamos afirmar también en su vida cotidiana diaria.
El Dojo es un lugar sagrado; trátelo como tal. No es meramente un gimnasio ni tampoco cualquier centro de entrenamiento. Cuide y siéntase orgulloso de su Dojo, trátelo de la misma manera en que usted trata cualquier lugar de reverencia. El Karate es fácilmente confundido con un deporte rudo y exigente que solamente sirve como propósito para enseñar a sus participantes a herir a otros de manera desagradable (nada más lejos de la realidad).
Nadie está exento de las normas comunes de cortesía expresadas en las reglas del Dojo. A menudo un estudiante avanzado muy familiarizado con el Dojo y sus compañeros, trata de encontrar humor en su indiferencia a las reglas del Dojo. Siempre recuerde que todo karateka, sin importar si es cinturón negro o un principiante, entrena en el mismo Dojo, en el mismo suelo. Todos practican las mismas técnicas y aspiran hacia los mismos ideales. Por lo tanto, todos son gobernados por los mismos requerimientos de etiqueta.
En la práctica, esto no es tan simple. Hay unas maneras preescritas para virtualmente cada acción, y un fallo para seguir el comportamiento adecuado puede ser tomado como signo de mala instrucción o, en algunos casos, como un insulto grave. Afortunadamente (o desafortunadamente, según como se mire), aquí las reglas de conducta son mucho menos rígidas que las existentes en Japón. Sin embargo, es esencial saber la etiqueta básica de nuestro Dojo.

ETIQUETA EN NUESTRO DOJO
Nunca practique la cortesía de una manera casual o descuidada.
Deténgase a saludar al entrar y salir del Dojo. Estos saludos siempre se realizarán con una reverencia mirando el kamiza (zona frontal del dojo también llamado shomen donde se encuentran las fotos de los maestros fundadores fallecidos).
Salude a sus compañeros a la primera oportunidad, especialmente al maestro. Esté atento, escuche detenidamente las instrucciones, y responda prestamente OS (afirmación japonesa). El Karate no es una religión, sino un arte marcial que busca el perfeccionamiento de nuestro espíritu, además de otros muchos fines más tangibles, como es la forma física y la capacidad de autodefensa. Por tanto, el saludo no es más que una manifestación de respeto, no una ceremonia religiosa.
Fíjese en sus compañeros más avanzados y siga su ejemplo siempre con el máximo respeto, especialmente si se trata del sempai o alumno más antiguo. Esté atento a los estudiantes principiantes, guíelos si tiene los conocimientos adecuados, y cuídelos.
Siempre siéntese en seiza o póngase de pie correctamente dentro del dojo. No se recueste ni se apoye contra nada.
Al sentarse en seiza, no use sus manos para asistirse al sentarse o ponerse de pie salvo si padece alguna lesión. En Shotokai usamos ambas piernas a la vez y espiramos el aire al levantarnos. Procure hacerlo relajado y sin aspavientos.
Evite caminar en frente del maestro (sensei), o en frente de los estudiantes (kenshi) sentados en seiza. Muestre respeto a sus compañeros y especialmente al instructor al finalizar la clase.

ETIQUETA CON EL UNIFORME
Siempre maneje su keikogi o uniforme respetuosamente. Asegúrese de que está bien empacado y con el obi o cinturón bien colocado. No se quite ninguna parte de su keikogi durante la clase sin antes haber sido autorizado.

Siempre deberá procurar tener la vestimenta impecable, limpia, aseada y que no de la sensación de estar arrugada. Demostrando así una pulcritud y saber estar dentro del Dojo.

Para ajustarse la vestimenta en el interior del Dojo o rehacer el nudo en su cinturón, gírese de espaldas a la parte frontal del Dojo (kamiza) y realice el arreglo de la forma más discreta posible. Aprenda a respetar su cinturón como un símbolo de sus esfuerzos en el entrenamiento.

ETIQUETA DURANTE LA PRÁCTICA
Practique diligentemente. No se distraiga con conversaciones ociosas. Durante cualquier explicación del profesor, esté muy atento, siéntese en seiza y obsérvelas detenidamente, en ningún caso deberá tener la mirada enfocada en otro punto. Al terminar la demostración, salude y siga las instrucciones dadas.
Escuche cuidadosamente las observaciones de su profesor. Recuerde que no le pedirá a usted que realice algo que no pueda hacer. Reconozca todas las instrucciones con la afirmación japonesa OS.
El profesor, quien quiera que pueda ser, debe ser tratado con el respeto que usted mismo esperaría de otros como cortesía común. Si usted no puede mostrar el respeto hacia una persona que toma su tiempo en enseñarle, entonces usted no pertenece a un Dojo de Karate-Do. Nunca ponga en duda su dirección; nunca hable en la clase a menos que sea preguntado por el profesor o por estricta necesidad. Cuando se dirija a él, salude y realice la consulta que desee. Tal obediencia desarrolla un lazo de confianza entre el profesor y el estudiante, el cual mejora la receptividad mutua, simplificando y acelerando el proceso de aprendizaje.
No se ría tontamente, no hable, no vaguee o actúe desatentamente durante el entrenamiento. Trate su entrenamiento seriamente; no es cuestión de risa. Un karateka debe estar siempre alerta y tener un buen comportamiento. La posesión de un grado mayor (especialmente el cinturón negro) no es su boleto a la relajación y la familiaridad en el Dojo. No malgaste su tiempo y el de los demás si usted no está preparado para tratar su instrucción y sus compañeros de karate con el respeto y la seriedad merecidos. Esto incluye la impuntualidad (salvo que sea inevitable, en cuyo caso se esperará en el borde del tatami, sin llegar a pisarlo, a que el instructor autorice la entrada a la clase, saludando antes de pasar) y el abandonar el entrenamiento antes de terminar las clases. A menos que el instructor autorice algo diferente, el estudiante debe permanecer en la clase hasta la terminación del saludo final. El abuso de esta regla no puede ser tolerado. Así mismo, sólo se saldrá de clase sin permiso, en el caso de lesión o malestar.
No permanezca ocioso sobre el tatami antes o después de la clase. El espacio está reservado para aquellos que quieren trabajar. Existen otros espacios para desarrollar actividades sociales.
Tanto el tatami como los vestuarios deben ser limpiados. En el primer caso, por parte de los alumnos más noveles al terminar la clase con la correspondiente mopa. En cuanto al suelo del vestuario, la limpieza correrá a cargo del último en salir de él.
Durante las clases está prohibido comer, beber (especialmente alcohol) y mascar chicle, sobre todo dentro del tatami, donde nunca se hará.
No se deben llevar joyas y otros ornamentos durante la clase (salvo la excepción de una alianza simple), para evitar daños en el trabajo con los compañeros.
Aunque puedan parecer muchas reglas, con la práctica se llevan a cabo de forma natural, así como el aceptar las correcciones de los compañeros tanto en la técnica como en la etiqueta. El fin último es mucho más importante: El aprendizaje, la seguridad de todos en el Dojo, y el respeto mutuo.
Club de Karate Do Herbert.

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